Tanto a nivel provincial como departamental impulsan campañas independientes contra el consumo de alcohol al volante en estás fiestas, pero con un mismo objetivo: proteger la vida.
Foto: Generada con IALa provincia advierte con el lema “si tomás y manejás, perdés”, mientras que el municipio refuerza con “si tomás, no manejes”. Ambas consignas buscan instalar una verdad ineludible: conducir después de beber no es un accidente, es una decisión equivocada que puede costar demasiado.
La prevención es la única herramienta eficaz: planificar el regreso, usar transporte público o designar un conductor sobrio son gestos simples que salvan vidas.
El mensaje final es inequívoco: si se bebe, no se conduce. La responsabilidad individual es la primera barrera para evitar tragedias y cuidar tanto la propia existencia como la de los demás.

